Los delfines se llaman por su nombre

Patricia Burgos

Un estudio ha descubierto que si bien los delfines no articulan palabras como lo hacemos los seres humanos, sí se llaman por su “nombre”. Y es que, en este caso, el “nombre” equivale a una señal acústica característica que identifica a cada delfín. Así, cuando un delfín llama a otro, emite una señal específica que identifica al compañero con el que quiere comunicarse.
El estudio lo han llevado a cabo investigadores de la Universidad de St. Andrews, en Escocia, durante nueve años y como muestra, eligieron a los delfines nariz de botella (Tursiops truncatus). Con esta investigación han descifrado nuevas incógnitas sobre el complejo sistema de comunicación de estos mamíferos marinos. Esta investigación aporta también la premisa de que los delfines son capaces de aprender sonidos vocales e imitar los silbidos de sus congéneres para llamarse entre sí e intercambiar información.

Como decíamos al comienzo, cuando un delfín llama a otro, emite una señal específica que identifica al compañero con el que quiere comunicarse, lo que indica que utilizan los pulsos y silbidos para comunicarse, es decir, como dice la autora principal de la investigación Stephanie King, “cada uno de ellos desarrolla un silbido que es su seña de identidad, como puede ser el nombre en el caso de las personas”. Además, esta investigadora, añade “que desde hace tiempo ha habido gran interés en estudiar los silbidos de los delfines y saber si tienen alguna equivalencia con el nombre en humanos”.

Lo que se ha tratado de hacer, en definitiva, con este estudio es ver si los delfines (que son capaces de copiar los silbidos de sus parientes cercanos y amigos (trabajo publicado por Stephanie King y su equipo)), “respondían al escuchar las copias de sus propios silbidos con el objetivo de demostrar que los delfines tienen capacidad de dirigirse unos a otros”, señala King. Este equipo de investigadores realizó el seguimiento de delfines salvajes en la costa este de Escocia, grabando los silbidos de cada ejemplar  y utilizando un novedoso sistema de identificación. “Cuando reprodujimos los sonidos, cada delfín solo reaccionó al oír la versión grabada en ordenador de su propio silbido”, señala Stephanie King.

Este descubrimiento es muy importante en cuanto al conocimiento del sistema de comunicación de los delfines, aunque aún siguen estudiando el amplio repertorio vocal que son capaces de reproducir. Pero como concluye la bióloga Stephanie King, ahora que saben cómo utilizan su silbido de identidad, lo siguiente es “estudiar la función que tienen otros silbidos para avanzar aún más en su sistema de comunicación”.

Fuente: www.agenciasinc.es

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