Juice-jacking o como acabar con tu móvil infectado o roto

por Jose Pérez Soler

 

Mentiríamos si negamos que los móviles se han convertido en una extensión de nosotros mismos. Pero esta extensión a veces se queda sin batería y necesitamos cargarla con urgencia por que sino nos quedaremos “desconectados”. Para solucionar este pequeño problema hay sitios públicos donde se ofrecen puertos de carga USB, pero hay que tener cuidado por que podemos tener problemas.

Se supone que estos puertos de carga son una maravillosa idea, ya que te permiten sacarte de un apuro en caso de quedarte sin batería pero no todo es oro lo que reluce. Al ser puertos de acceso público algunos cibercriminales se aprovechan para modificarlos y convertirlos en puertos que son capaces de instalarte un malware mientras cargas tu dispositivo.

Lo mismo ocurre con los “cables” que nos encontramos conectados como si alguien se le hubiera olvidado, usarlo puede ser peligroso por que pueden originar problemas para nuestros datos e incluso nuestro dispositivo.

A este técnica se le llama Juice-jacking,un término creado por Brian Krebs en 2011, y permite que un ciberdelincuente instale malware en los dispositivos además de poder modificar esos puertos para recoger información de nuestros terminales, como contraseñas, fotos e infinidad de cosas personales.

Esta técnica aprovecha varios de los conectores del USB, exactamente los que se encargan de transferir datos, dejando los otros dos únicamente para la carga.

¿Como evitarlo?

Aparte de evitar usar puertos de carga públicos, en caso de no tener otra opción podemos desactivar la opción de transferencia de datos de nuestro dispositivo. Por lo que tendríamos activada solo la opción de carga sin más. Así que verifica como lo tienes por defecto en este momento…Que no cuesta nada.

De todas formas hay que estar pendiente a la pantalla cuando conectemos a unos de estos puntos de carga, si nos pregunta si deseamos confiamos en ese dispositivo hay que contestar evidentemente que “NO”. Piénsalo ¿Para que necesita un terminal de carga público tus datos? Únicamente con eso ya deberíamos sospechar de que algo no anda bien.

¿Cargas fuera de casa?

Podemos evitar este tipo de situaciones de varias formas. Una de ellas es disponer de un powerbank o una batería externa de carga, que nos permitirá recargar el móvil o cualquier dispositivo a través de ella. Las hay de muchos tamaños, pesos y capacidades. Desde modelos de 5.000 mAh a las más pesadas de 20.000 mAh.

Otra posibilidad es la de usar nuestro propio cargador, que puede ser el mismo que usamos en casa, incluso es recomendable adquirir uno de más aunque no sea original, eso sí, con protección a las sobrecargas, no queremos que nos “frían” el móvil.

Y para rizar el rizo, tenemos como última opción los llamados… “Preservativos USB” (Sí, has leído bien), que no son otra cosa que pequeños adaptadores con una conexión macho y hembra, lo que hacen es bloquear directamente cualquier tipo de transferencia de datos, ya que anulan los pines que se encargan de esta labor. Es una opción igual de interesante, ya que ocupan poco y algunos incluso tiene protección contra subidas de tensión.

 A continuación os dejo dos opciones una con puerto estándar y otro tipo C.

 

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